Mantener una musculatura tonificada te ayudará a envejecer sano
Mantener una musculatura tonificada te ayudará a envejecer sano. Cada vez son más los estudios que certifican la relación directa existente entre la realización del ejercicio de fuerza para obtener una masa muscular tonificada y un envejecimiento saludable. Te explicamos por qué y en qué te beneficiarás conforme vayas cumpliendo años.
La musculatura, aspecto clave en la salud
De ti depende que tus años de jubilación sean plenos y con calidad de vida o llenos de achaques. Así de simple. El ejercicio físico es uno de los pilares de la vida saludable y, en concreto, además de las actividades que sean exigentes con el sistema respiratorio como la natación, el running, o simplemente pasear, los denominados ejercicios de fuerza.
Cada vez está más demostrado que las pesas y los ejercicios que tonifican la masa muscular del organismo tienen un papel fundamental en la salud y principalmente en la ancianidad, cuando tendemos a “encogernos”. Esto es debido a que con la edad es cada vez más complicado sumar kilos de masa muscular a nuestro organismo. Y no sólo eso: es una tarea complicada mantener la musculatura que hemos adquirido durante la adolescencia y el resto del ciclo vital.
La sarcopenia, el enemigo silencioso de los mayores
La pérdida de masa muscular o sarcopenia es uno de los grandes enemigos de las personas mayores. Una persona que pierde músculo es un paciente que sufrirá achaques como dolores, debilidad, fatiga, falta de energía y problemas de equilibrio. Las causas que provocan la sarcopenia son variadas, pero en la mayoría de los casos tiene que ver con la falta de ejercicio físico. Aunque no se conoce con exactitud a qué edad comienza este deterioro a nivel de tejidos musculares, porque es diferente en cada persona, se estima que a partir de los 50 se comienzan a notar sus efectos de una forma más significativa.
Es a esas edades cuando el músculo tiende a deteriorarse y a perder su capacidad para contraerse de un modo eficiente, se modifica su composición y aumenta la densidad de colágeno que terminan por derivar en una rigidez articular. Si no combatimos esos signos de la edad seremos personas con menos herramientas a la hora de enfrentarnos a los retos físicos de la vida diaria y, por tanto, sufriremos también a nivel mental.
¿Cómo luchar contra la sarcopenia?
No sólo la falta de ejercicio físico determina la aparición de la sarcopenia, a este factor habría que añadirle otros como la descompensación hormonal, una alimentación deficiente, patologías crónicas o algunos tratamientos farmacológicos.
Ahora bien, vamos a exponer qué pautas podemos llevar a cabo desde la adolescencia para que esa sarcopenia no aparezca hasta bien entrada la vejez, o directamente sea ínfima si llega a producirse.
Ejercicio físico regular
Una persona activa es una persona que permanecerá muchos años sana. A las carreras y ejercicios aeróbicos como jugar al tenis, bailar, caminar o nadar hay que añadir ejercicios de fuerza.
Hace ya muchos años que quedó desterrada la mala reputación de las personas que acudían al gimnasio a levantar pesas únicamente con preocupaciones estéticas. Los estudios médicos avalan que los beneficios de una persona fuerte y con una musculatura desarrollada son innumerables y, por tanto, debemos aprovechar las bondades de las actividades anaeróbicas.
Dieta saludable
No nos cansamos de repetir que la dieta saludable contiene grasas buenas como el omega 3, debe proveernos de vitaminas y minerales gracias a las frutas y las verduras, pero es fundamental que consumamos proteínas de calidad para prevenir la sarcopenia. Las proteínas son los ladrillos con los que construiremos nuestra estructura muscular y sin ellos no será posible mantener una musculatura tonificada. Como siempre se vigilará la ingesta de calorías vacías que propicien la aparición de grasas, pero es igualmente malo no consumir la cantidad de alimentos necesaria para permanecer sanos.
Evitar el sedentarismo
Para luchar contra el deterioro físico y la sarcopenia, además de llevar a cabo ejercicio físico diario, es necesario huir de las horas muertas en casa únicamente viendo contenido en redes sociales o viendo la televisión. Pasea al aire libre, queda con un amigo para ir a la playa o al parque a charlar y mantén una vida activa que también evitará el deterioro físico y mental del cuerpo.
Los hábitos de vida saludables deben formar parte del día a día de forma sostenible y acompañarnos para siempre. Es la única manera de convertirnos en personas mayores saludables y activas.