¿Cómo ayudar a mi hijo si sufre una bronquiolitis?

bronquiolitis Hospital Ochoa

La bronquiolitis es la primera causa de hospitalización de los niños menores de dos años en España. Además, es la causante del 90% de los ingresos pediátricos.

Por tanto, es vital conocer lo máximo acerca de esta patología infecciosa respiratoria que afecta principalmente a los lactantes y otros grupos de riesgo, como los bebés nacidos prematuros de menos de 24 meses de edad, personas con Síndrome de Down y los que sufran enfermedades cardíacas congénitas o pulmonares crónicas.

¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una enfermedad infecciosa que produce la inflamación de los bronquiolos (parte final del bronquio) y que viene acompañada de congestión y un aumento de la mucosidad.

¿Por qué tiene una mayor prevalencia entre bebés y lactantes?

La respuesta es sencilla, ya que, estos grupos son los más susceptibles a nivel inmunológico. El hecho de que la mayor parte de los casos posea un componente vírico explica que actúe con mayor fuerza en aquellos segmentos de población con un nivel de defensas más deficitario.

¿Qué síntomas pueden hacerme sospechar de su existencia?

Los principales signos de alerta suelen aparecer en las etapas iniciales:

  • Congestión nasal
  • Tos frecuente
  • Secreción de mocos
  • Fiebre

Es a partir del séptimo día aproximadamente cuando el niño empieza a empeorar con dificultad respiratoria, letargia, dificultad para comer, taquipnea (un aumento de la frecuencia respiratoria por encima de lo normal) y cianosis (coloración violácea de los labios y dedos).

¿Cómo prevenirla?

Es fundamental saber que esta enfermedad se transmite al toser o al hablar, por lo que lo más aconsejable es usar mascarilla y que, tanto tú, como tu hijo, os lavéis las manos de manera recurrente durante el día.

Otros consejos:

  • Alejar al niño de ambientes cargados en los que haya mucha aglomeración de personas.
  • No exponerle al humo del tabaco.
  • No permitirle el contacto con personas resfriadas o que presenten fiebre, principalmente si tu bebé es prematuro.
  • No compartir los utensilios de cocina como cubiertos o vasos con nadie. Menos aún con los parientes que estén enfermos.
  • La limpieza y desinfección del hogar y los objetos que están a su alcance debe ser frecuente. Presta una atención especial a sus juguetes y los pomos de las puertas.
  • No estornudes ni tosas sin cubrirte con un pañuelo desechable. Es importante lavarte las manos con desinfectante o alcohol inmediatamente después.

¿En qué casos sería necesaria una atención médica inmediata?

Sería necesaria en los casos de insuficiencia respiratoria. Si el niño no respira bien puede ser grave por lo que debe ser trasladado a un centro hospitalario para que el personal cualificado lo instale en una tienda de oxígeno, lo hidraten y le controlen en todo momento la saturación de oxígeno en sangre.

¿En qué puedo ayudar a mi hijo si padece bronquiolitis?

El consejo más coherente es que no lo saques de casa hasta que esté completamente recuperado y el riesgo de contagiar a otras personas haya desaparecido.

Es muy necesario que lo tengas observado en todo momento, ya que la infección puede agravarse con celeridad y debes estar listo para salir rápido hacia el hospital. No se trata de estar continuamente asustado, pero sí alerta ante cualquier síntoma de empeoramiento.

Vacunación

Aunque no existen actualmente vacunas para la bronquiolitis producida por VRS y rinovirus, sí se recomienda que los bebés mayores de seis meses se pongan la vacuna contra la influenza cada año.

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